Paro el auto frente a la parada del colectivo, la saludo con un gesto de cabeza y un beso de propina. Ella bajo, contenta, casi sin darse cuenta de lo que pasaba. Cuando se volvio para sonreirle, ya no habia nadie alli. Se acaricio la panza, sonrio y le dijo: "hijo, menos mal que papa tiene auto"...
No hay comentarios:
Publicar un comentario