A ver, vení... Deberíamos charlar, no te parece? Cuando fue? Como fue?
Te fuiste adueñando de todo. Primero fueron mis amigos. Que buena onda, me decían, siempre al limite, pero con estilo.
Después fueron mis hijos. Se asustaron un poco, claro. Pero tenés ese carisma, esa forma de mirar... Al final se dejaron ganar.
La familia... La familia nunca se dio cuenta de nada. O si, pero barrieron bajo la alfombra, como debe ser...
Me acuerdo el día que la conocí a ella... Es muy linda, te dije, me gusta! Me miraste, sonreíste, y yo entendí. Que otra cosa iba a hacer? Si, si, claro, era lo mejor, lo obvio...
Hubo un momento en que todo fue confusión, ruido, euforia y furia.
Corrompiste mi mente, mi cuerpo. No dejaste nada en pie!
No pude creer cuando te vi usar mi ropa (nunca te había gustado).
Llegamos a un punto en el que ni mi lugar de la cama pude mantener.
Es por todo esto, que acá y ahora, me juro que mañana a la mañana, en el baño, cara a cara, vamos a arreglar cuentas!
Claro, hay que ver... No es fácil mirarse al espejo y atrevese...
No hay comentarios:
Publicar un comentario