Tenia el cielo en los ojos. No el color, el cielo... Se entiende?
Sos chef? preguntó.
No.
Y entonces, que sos?
Un mentiroso...
Ah, bien.
Tal vez,
un dia,
venga a probar tus mentiras...
Sonrió, y se fue.
Continuara?
Estas son las cosas por las que le escribimos a los bares
y no a las peluquerías...
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